La campaña Back to School es una de las más exigentes del año para la logística. A diferencia de otras temporadas comerciales, esta es parte de las campañas de alza de demanda para la industria de calzado, uniformes, útiles, mochilas, loncheras, pequeños emprendedores que surten distintos servicios para esta temporada, y aquí como toda campaña importante, los productos deben llegar antes del inicio de clases.
Garantizar entregas a tiempo en esta temporada se ha convertido en un factor decisivo para el éxito de cualquier ecommerce o marca que participe en la campaña.
Back to School concentra una alta demanda en un periodo corto y con fechas límite muy claras. Una mochila, un cuaderno o una laptop que llega tarde pierde valor de inmediato y se transforma en una mala experiencia.
Además, esta campaña combina una gran variedad de productos, múltiples SKUs, presión en almacenes y una última milla saturada. Todo ocurre al mismo tiempo y bajo la expectativa de entregas rápidas. Por eso, cualquier falla en la planificación se refleja directamente en retrasos y reclamos.
Uno de los errores más comunes en Back to School es preparar la logística cuando la campaña ya comenzó, en esta temporada, reaccionar tarde es casi sinónimo de entregar tarde.
La planificación debe iniciar semanas antes y basarse en datos reales: comportamiento de campañas anteriores, productos de mayor rotación, zonas con mayor volumen de entregas y capacidad operativa disponible. Cuando marketing y ventas lanzan promociones sin validar estos puntos con logística, el problema no aparece el primer día, aparece cuando los pedidos se acumulan y no hay capacidad para cumplirlos.
Durante Back to School, muchos retrasos se originan en una mala ubicación o gestión del inventario.
El inventario debe estar preparado para moverse rápido, esto implica priorizar los productos críticos de la campaña, asegurar visibilidad en tiempo real y evitar concentrar todo el stock en un solo punto si la demanda está distribuida. Cuando el inventario no está alineado con la operación, los pedidos se fragmentan, los despachos se retrasan y la promesa de entrega se rompe antes de salir del almacén.
El incremento de pedidos, combinado con procesos poco optimizados, suele generar errores de preparación, demoras y reprocesos.
Optimizar flujos de picking y packing, reducir recorridos innecesarios y reforzar el control antes del despacho es importante para sostener el ritmo de la campaña. Un pedido mal preparado no solo se retrasa, también incrementa costos y genera devoluciones que saturan aún más la operación.
La última milla es donde se concentran la mayoría de los incumplimientos de entrega en Back to School. El tráfico, la alta densidad de pedidos y la falta de capacidad de algunos operadores hacen que este tramo sea especialmente crítico.
Trabajar con operadores confiables, diversificar carriers y definir promesas realistas es fundamental. Prometer entregas express sin una capacidad real sólo acelera el problema, en esta campaña, es preferible una promesa clara y cumplida que una promesa rápida que no se puede sostener.
Mostrar plazos reales, ajustar promesas según zona y evitar mensajes ambiguos reduce expectativas irreales. Un cliente informado acepta mejor una espera razonable que una promesa incumplida. En Back to School, la claridad en la promesa es parte esencial de la experiencia.
Cuando la demanda aumenta, la comunicación se vuelve un componente clave de la logística. Informar el estado del pedido, notificar incidencias y ofrecer canales de atención claros ayuda a contener reclamos y mejora la percepción de la marca.
La falta de información genera más frustración que el retraso en sí. Por eso, una comunicación oportuna puede marcar la diferencia entre un cliente molesto y uno comprensivo.
En Back to School no basta con ejecutar el plan inicial, es necesario monitorear la operación día a día y ajustar cuando sea necesario.
El seguimiento de entregas, zonas con mayor incidencia y desempeño de operadores permite reaccionar a tiempo, redistribuir carga y evitar que un problema puntual se convierta en una falla generalizada. En esta campaña, el control continuo es tan importante como la planificación previa.
En esta temporada, el cliente no evalúa sólo precios o promociones, evalúa si la marca cumplió cuando más lo necesitaba. Las empresas que logran entregas a tiempo en Back to School son aquellas que entienden que la logística no acompaña la campaña, la define.
Alessandra Araneta, Directora Corporativa de Growth en Chazki
Contar con un aliado que te ayude a que la comunicación con el cliente final fluya, es lo más importante, el cliente necesita información. Adicionalmente, nadie tiene la demanda 100% segura pero si podemos trabajar en base a históricos con un margen de seguridad para planificar la flota, los tamaños son fundamentales para estimar tamaño de vehículo y velocidad de entrega.
Se venden más maletas y no se puede llevar más de 1 en una moto, entonces es probable que la logística falle en ese sentido por lanzar campañas desalineadas a la flota que te atiende regularmente en el delivery hacia el cliente final y/o reabastecimiento a tiendas/clientes intermediarios.